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De la Sierra Maestra hasta Sochi

Por Osviel Castro Medel | 27 junio, 2017 |
FOTO/ Armando Contrera (ACN)

Ahora sonríe, pero unos minutos antes lloraba. No eran lágrimas de pesar, sino de una emoción nacida por verse frente a todos sus compañeros con una credencial en el pecho.

La credencial que la avala como delegada directa al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, la que le hace recordar las alegrías de sus padres, maestros ambos, por la impensada noticia.

“No me lo esperaba”, comenta Claudia García Ferrer, estudiante de onceno grado del Instituto Preuniversitario Rural (IPR) Delfín Moreno, de la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos, en Bartolomé Masó. “Pienso en todos los estudiantes, en las muchachitas de mi grupo, en los que han confiado en mí”, agrega esta joven de 16 años.

“Mi mamá tenía el pecho apretado”, rememora y acota que otros tenían las mismas posibilidades de ser elegidos para ese evento (14 al 22 de octubre); por eso está supercontenta.

Enamorada de las matemáticas y del baile, ella, quien vive en el Caney de Las Mercedes, asegura que en la ciudad rusa de Sochi, lugar del Festival Mundial, podrá hablar mucho de historia, del Che y, por supuesto, de Fidel.

No olvida que en la Ciudad Escolar el Guerrillero Heroico encabezó el primer trabajo voluntario masivo en Cuba, el 22 de noviembre de 1959; y que el 26 de julio de 1960, el Comandante en Jefe lideró, en ese propio sitio, la conmemoración por el Día de la Rebeldía Nacional.

“Será una gran oportunidad de conocer otra cultura y amigos de varias partes del mundo que quieren un planeta de paz”, expresa.

Claudia resultó, desde los años de la primaria, una alumna integral, capaz de desdoblarse en “artista de la plástica”, monitora, competidora de concursos y participante en actividades culturales.

Esa versatilidad fue tomada en cuenta por los estudiantes y profesores que ejercieron el voto a favor de ella, después de la elección de ocho precandidatos del IPR.

Es aficionada a la comida criolla, a salir con los amigos, el estudio y a la carrera de Medicina, “humana y útil”, como la define.

Tal vez en el futuro la doctora Claudia, cuando lea estas líneas, llegue a estremecerse y recuerde cómo aquella humilde muchachita de la precordillera de la Sierra Maestra tuvo el privilegio -solo posible en Cuba- de volar con las alas y el corazón hasta la hermosa ciudad de Sochi.

Tomado de la Demajagua

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